martes, 23 de marzo de 2010
El poder de la hipnosis
lunes, 22 de marzo de 2010
XI Encuentro de Magos Florences Gili en Tamarite de Litera 2010

Un fin de semana de ésos que hacen época, de ésos que disfrutamos de vez en cuando un grupo de pandilleros de la magia. De nuevo, los pasados días 12-14 de marzo de 2010 se celebró el Encuentro de Magos “Florences Gili” en Tamarite de Litera (Huesca), y vamos ya por la XI Edición. Allá que marchamos desde Madrid los habituales: Carlos Vinuesa, Pablo Poza, Fer Figueras, Pacho, Germán, Letang, Vicente y el que suscribe. Unas cuantas horas de coche (con magia en entreactos en las paradas para repostar incluso) y llegamos a tiempo para entrar en calor con unas cervezas y ver actuar a Isaac Jurado en su gala de magia de cerca, haciendo gala muy de cerca de su magia; diversos efectos en buenas y cuidadas rutinas con su particular humor. Particularmente yo lo disfruté muchísimo, entre otras cosas porque hacía un montón de tiempo que no veía a ese pedazo de monstruo de la magia.
Y después a tomar unas cervecillas y a empezar a disfrutar del ambiente de fiesta y magia que siempre se genera en el pueblo. La gente se entrega totalmente al ánimo mágico, y uno acaba soltándose y todo con la magia en los bares. Acabas perdiendo cartas, lógicamente, y cogiendo aún más confianza, que a mí siempre me hace falta.
Por lo demás, una noche larga e intensa de magia y buen rollo con los amigos.
El sábado tocaba madrugar para la conferencia del gran Fl!p, leyenda holandesa de la magia que demostró su maestría y sus tremendos movimientos y teoría que han creado escuela (que se lo digan a Fer), y luego a comer con parte del ya mítico “Comando Maño”. Qué risas más tremendas con Fer, Pepe, Pepín, Belén, Coso y el resto, creo que no olvidaré eso en mucho tiempo (¡muchísimas gracias de verdad, “shcjicos”! :P). A la tarde más magia (siempre y en todo lugar) con Fer en los cafeses y actuación del monstruo de los monstruos, Dani DaOrtiz, dando machetazos de los suyos a todo lo que se mueve, y haciendo de nuevo sus honores a los grandes Vernon y Tamariz. Muy pero que muy buena, como siempre (¡gracias, Dani!). Finalmente, por la noche gala en el escenario presentada por Javi el Mago (ejem...), donde actuaron un espectacular Sergi Buka (no os perdáis su número porque es impactante de verdad), Monsieur Arno con sus innumerables apariciones de pájaros (realmente espectacular), Fl!p con su tan entrañable personaje, y Aisman con un número de mentalismo y grandes ilusiones que, en mi opinión, dejó mucho que desear. En cualquier caso, la gala estuvo bastante bien en general, y yo disfruté mucho por un montón de detalles y pequeñas cositas.
Y por la noche, de nuevo de magias en los bares. Esta vez de forma más relajada (que ya hubo suficiente desparrame la noche anterior) y con un montón de conversaciones interesantes con la gente del propio Tamarite y alrededores. Hicimos un montón de colegas entre público espectador, asistente y participante, y debo decir que fue una noche bien tranquila pero a la vez estimulante.
Y al día siguiente, domingo (como después de cada sábado), conferencia de Dani DaOrtiz, mezcolanza de ideas, libertades de expresiones, juegos y rutinas (igualmente grande, otra vez ;)), y rápidamente de vuelta a Madrid, porque el camino era largo y había que comer, claro. Así que nos volvimos y tomamos almuerzo en el mismo sitio del año pasado, donde nos atendieron igualmente de forma maravillosa. Desde aquí, gracias otra vez por la atención tan cuidada y la exquisita comida.
Un fin de semana grande, muy grande...
lunes, 1 de marzo de 2010
VIII Memorial Arturo de Ascanio - 2010
En general, todos los eventos mágicos a los que he asistido han sido intensos y llenos de magia y reflexiones posteriores fruto de las experiencias vividas. Pero en concreto, este fin de semana ha sido muy pero que muy intenso, en muchos sentidos. Primero, me gustaría hacer una crónica que resuma de la forma más completa posible todo lo vivido y, si puedo terminaré con reflexiones personales sobre todo ello, y cosas que nos han hecho pensar, en concreto a mí. Espero conseguirlo y, si no es así, pido disculpas al lector.La historia comienza un sábado 26 de febrero de 2010. Allí nos reunimos unos cuantos del grupito que viene siendo habitual: Miguel “Máiquel” Díaz, Pablo Poza, David Pacho, Alberto “Gilbert” Fernández, Carlos Vinuesa, Jacobo Lauda y un servidor, Rober Sinté, acompañado de Rubén, que se inicia en la andadura de los congresos para darle aire a su actividad mágica y que, auguro, llegará lejos. Además, nos reunimos con otro gran grupo de amigos magos venidos de Madrid y de todas partes de España, como Héctor Mancha, Ángel Valera, Ricardo Rodríguez, Alberto de Figueiredo y un larguísimo etcétera que llena hasta los topes el centro de recepción. Este año se celebró la VIII edición del Memorial Arturo de Ascanio en Rivas Vaciamadrid, igual que el año anterior y, como digo, reunió a lo más selecto del panorama nacional. Y no era casualidad, ni mucho menos, pues l evento más jugoso y atractivo del Memorial es el concurso de magia de cerca que tuvo lugar esa misma mañana y al que se presentan los concursantes esperando obtener el “Premio Ascanio al Mejor Mago del Año en Magia de Cerca”. En esta ocasión y por orden de aparición (si la memoria no me falla) la lista de concursantes fue la siguiente:
- Miguel Miguel, desde Madrid, con un número lleno de guiños banqueros en el que realizó una imposible reunión de monedas a un vaso y una surrealista y muy original localziación de carta firmada.
- Óscar Martín Escribano, desde Cuenca, que relató las maravillas y cualidades de las varitas mágicas con un cuidado y potente número de cartomagia.
- Toni Looser y Eugenio, desde Barcelona, con un número a dúo en el que expusieron sus cualidades en la mesa de juego y realizaron viajes de cartas firmadas por los espectadores.
- Nazan, desde Pontevedra, con un número de magia de cerca musical, original y cuidado, centrado en los ases de la baraja.
- David Redondo, desde Madrid, cuya rutina está bien pensada y contiene efectos imposibles, siempre recurriendo a sus amadas copas de cristal.
- Carlos Vinuesa, desde Madrid, con un número típico de su personalidad, original y divertido y muy cuidado en construcción.
- Germán Villanueva “Pipo”, desde Madrid, con un número de cartomagia muy potente y técnicamente difícil que elevó aún más el nivel de los actuantes.
- Héctor Mancha, desde Madrid, que volvió a dar el toque emotivo del concurso, con un número tremendamente original, engañoso y novedoso técnicamente y que hizo las delicias de los asistentes.
Después del concurso y, con los nervios ya a flor de piel con las típicas enhorabuenas y elucubraciones sobre quién podría ser el afortunado ganador, conferencia de uno de los grandes de esta edición, el estadounidense Eric Decamps. A pesar de controlar bien el castellano (dominicano, según él), fue traducido del inglés por el hasta entonces último galardonado con el premio Ascanio, Javi Santos, que ya es habitual en su faceta de traductor por su buen hacer y su experiencia.
La conferencia se centró básicamente en su rutina de cubiletes, “three fly” y sus “puros”, con detallitos muy buenos en cuanto a cargas, manejos y sutilezas que convencieron bastante al personal. Además es un tipo muy dicharachero que se ganó el cariño y los aplausos de los asistentes.
Después de una rápida comilona en grupo llegaba el momento del “Café”. Este año tuvimos la oportunidad de escuchar a Armando y Miguel Gómez entrevistar a Antonio Ferragut, quien nos contó sus inicios en la magia, su desarrollo, su evolución y sus logros y nos deleitó con ese humor tan personal demostrando una vez más que es uno de los grandes magos de este país y una de esas personas accesibles que tanto se agradece cuando lo conoces. Sus rutinas y manejos con cartas gigantes, con cuerdas, sus libros, su relación con Marré y sus experiencias fueron lo que conquistaron a los “jóvenes”, como suele decir DarMan.
Y llegó el momento más esperado de todo el fin de semana: la Entrega de Premios. Los nervios de punta, los comentarios en alto, las opiniones intercambiadas, las dudas, la emoción... El primero de los premios otorgados por Magia Estudio fue para la fundación Abracadabra, por su labor reconocida para llevar la magia a los más necesitados de una manera completamente altruista y que cada vez tiene más allegados y colaboradores. El segundo, por su progresión en magia de escena, para Javier Medel, un joven mago lleno de futuro. El premio Páginas, concedido por el público y consistente en un buen lote de libros de la editorial Páginas, fue para Germán Villanueva “Pipo”, que se llevó el tremendo aplauso y las felicitaciones correspondientes de todo el teatro. En este momento, y tal y como se hizo en la gala, quiero presentar al jurado para que todos conozcan quiénes son los responsables de la dura tarea de decidir el galardonado del Memorial. Armando Gómez, Miguel Gómez, Antonio Romero, Jorge Blass, Luis Boyano, Camilo Vázquez y Manolo Talman (en calidad de Presidente del Círculo Mágico de Madrid de la SEI). En esta ocasión y, en ausencia de Jorge Blass por motivos profesionales, se incorporó a Toni Cachadiña; de manera que fue él quien dio el anuncio de que el ganador de esta edición del Memorial Arturo de Ascanio fue nada más y nada menos que Carlos Vinuesa.
Y para terminar las actividades “oficiales” del Memorial, la gran Gala de Magia de Cerca presentada de la mano del más que internacional y aclamado Roberto Giobbi, con su personal estilo de elevar el espectáculo a lo más alto. Roberto se encargó de poner al público en situación de recibir lo mejor de lo mejor, y así fue. Abrió el francés James Chadier, quien dejó locos a los asistentes con sus manejos en cartomagia y especialmente en numismagia, realizando algunos efectos increíbles de viajes de monedas. Jesús Duque, desde Valladolid, nos deleitó con su suave manejo ascaniano en una rutina en la que los naipes se transformaban viajaban y firmaban. Derek DelGaudio hizo gala de su maestría en una exhibición de juego que dejó a todos boquiabiertos y el campeón del mundo de cartomagia Helder Guimarães de nuevo hizo las delicias con su versión del “reset” y sus “travellers”. Una gala de excepción que tuvo como guinda final la actuación de Eric Decamps, al más puro estilo “tele-predicador americano”.
La noche se cargaba de emoción, alegría y magia en el Holliday Inn de Rivas, donde nos congregamos casi todos los asistentes al Memorial para disfrutar de una velada hasta casi llegada la mañana. En todas las meses se formaban pequeños grupitos donde los más grandes y los más nuevos hacían sus juegos, conversaban, discutían... Largas horas duró la noche mágica, aderezada por la sesión de “magia gallega”, a cargo de Luis Piedrahita, Román García y Kiko Pastur. Sus efectos más clásicos y contundentes se presentaron para deleitar al tremendo montón de gente que se arremolinaba en torno a esa mesa en la que no quedaba hueco para mirar. Pero, con todo, sacamos hueco entre tanta magia para hacer de las nuestras, y digo de las nuestras por algo que saldrá en breve y que no os podéis perder...
A la mañana siguiente y, después de un desayuno completo para recuperar energías, el sueño no evitó que asistiéramos a la magistral y única conferencia-taller de Derek DelGaudio. Única porque no es un mago que suela impartir conferencias, pues se aleja del mago que tiende a vender sus secretos con fines puramente económicos. Dio muestra de una increíble maestría con sus manos (no sólo) en la mesa de juego, traducido por Javi Santos y animado y acompañado por Helder. Después, el portugués estrenó una nueva y también única conferencia sobre cosas que le rondan la cabeza. Única en este caso porque decidió darnos a conocer sus tramas mentales en una sección que él mismo llamó, mezcla de su portuñol y su humor, “Dudario”, hablando sobre sus planteamientos artísticos acerca de la magia y especialmente porque decidió, puesto que se trataba del Memorial Ascanio, desmenuzar su rutina de “travellers” con la que se ganó el prestigioso galardón en el año 2004. Tras todo esto, comprenderá el lector que fue un fin de semana tremendamente mágico e intenso.
Pero, por mi parte, debo añadir una serie de cuestiones personales que me saltan después de todo lo ocurrido. En primer lugar y como no podía ser de otra manera, la alegría de que el Premio Ascanio lo ganase nuestro buen amigo y compañero Carlos Vinuesa. No hablaré aquí de la faceta personal de Carlos, pues no es lo que interesa (aunque podrían escribirse páginas y páginas sobre ella), sino que me limitaré a decir que es un mago de todo menos convencional. Su peculiar sentido del humor, trasladado a la magia, su análisis constante y diverso sobre todo tipo de temas en la magia que hace que progrese más que adecuadamente a un ritmo frenético y su empeño y su dedicación lo han llevado a conseguir este premio. Es indescriptible la emoción que nos embargó a todos cuando oímos su nombre en la entrega de premios, y por supuesto digno de mención el abrazo y el sentimiento de alegría que nos unió en ese momento. A todos nos latía el corazón con fuerza, y se desbordó en ese mismo instante. De verdad, indescriptible.
Pero no sólo eso, sino que compartir tantas cosas y tantas horas con mis compañeros de fatiga me da como es lógico un empuje que experimento pocas veces y que menos aún consigo hacer continuar. La llama, esa llama que me gusta nombrar tantas veces arde con fuerza en el interior haciendo que me quemen las manos, que me queme la mente pensando en todas esas cosas que me gustaría hacer y que me gustaría alcanzar algún día. Me asaltan mil y un pensamientos y, especialmente, después de haber tenido la oportunidad de charlar despacio y escuchar durante tantas horas a uno de los grandes, cuyo nombre será mencionado cuando sea mester. Esa sensación de querer aprovecharlo todo y dedicarle a lo que se merece tanto de mi tiempo está ahí y tiene que perdurar; así pues, bebamos para estar sedientos, como dije ya en una ocasión, y no perdamos ni un minuto en recuperar todos esos pensamientos e ideas escondidos desde hace tiempo, y recibamos con la actitud correcta a los nuevos que lleguen para poder incorporarlos e integrarlos con lo que ya tenemos.
Espero y confío, sinceramente, que estas sensaciones perduren por mucho tiempo y que consigan tener su fruto. Especialmente porque no sólo lo deseo, sino porque todas las personas que han compartido conmigo estos sentimientos este fin de semana lo merecen, no sólo en lo que a ellos mismos respecta, sino en lo que a mí me concierne, pues tengo el sentimiento de responsabilidad para con ellos, porque quiero que les salpique. Esta mezcla de sentimientos, anhelos y emociones no debe quedar ahí; es algo confuso pero como todo lo personal. Y por eso lo dejo aquí, para compartir algo más con vosotros. Con los que queréis leer esto.
Gracias a todos los que estuvisteis ahí, de corazón. Ah, y enhorabuena otra vez, Carlos, de corazón otra vez.
jueves, 9 de abril de 2009
XVII Encuentro Internacional de Magos de Almussafes 2009
- “Se abre el telón y aparece Lennart Green mandando mezclar a Almudena. ¿Cómo se llama el congreso? - ¡¡ALMU SHUFFLE!!”.
Así empezaba el preparatorio para lo que se avecinaba el primer fin de semana de abril, que comenzó en un coche con tres personajes camino de Almussafes, entre ellos Rober Sinté, cronista de lo que podréis leer a continuación. Y en ésas estábamos cuando vimos delante de nosotros una furgoneta blanca en la que podía leerse “MAG LARI”.
Comenzamos a seguirla, nos pusimos a su altura y empezamos a gritar y a hacer gestos a los dos conductores, que nos miraron con extrañeza… Y del Mag Lari ni rastro… ¿Estaría en el maletero? ¿Habría llegado ya a Almussafes en primera clase? ¿Estaría recortando confeti? Sólo teníamos una forma de saberlo… A los pocos minutos nos encontrábamos ya ¡¡¡en Almussafes!!! ¡Dale Rober!
¡Gracias, Carlos [Vinuesa]! Pues sí, pues sí (…), comenzó la experiencia el viernes nada más llegar, justo a tiempo para ver terminar la gala al lado del teatro, recoger las acreditaciones, ponerse algo de ropa decente y saludar a los “viandantes”, que no eran otros que los magos y sin embargo amigos que no ves a menudo pero que te encuentras en todos los eventos mágicos. Y es que hay algunos que nos apuntamos a un bombardeo, las cosas como son. Por supuesto, saludar al jefazo, Luis La Font, que se movía de un lado a otro sin parar atendiendo a todo lo que pudiera surgir y asegurándose de que todo iba bien. Así que el comité de prensa de La Dama InQuieta más parte de los artistas invitados (es decir, Letang, Carlos Vinuesa, Pablo Poza y yo mismo, que compartimos viaje) seguimos el rastro mágico hasta donde tendría lugar la conferencia de la estrella principal del congreso: Jeff McBride. 
El norteamericano nos deleitó con una conferencia llena de espiritualidad y filosofía mágica. Y no porque se centrara en aspectos teóricos y psicológicos de la magia sensu estricto, sino más bien porque hizo mucho hincapié en la actitud y la postura a adoptar con ella. Aunque los efectos eran buenos, en realidad su valor residía en el trasfondo filosófico subyacente. El punto de vista de McBride es el de tomar la magia como un regalo hacia los demás, siempre utilizarla para generar una sensación agradable y una ilusión en el espectador. Un espectador que no es únicamente el que se sienta en la butaca de un teatro, sino alguien que camina por la calle o que puede encontrarse al mago en un momento dado de su vida cotidiana. McBride enfatizó mucho la idea de considerar la magia como algo con lo que crecer como persona y sobre todo aprovechar cualquier instante del día a día para hacer magia, de modo que no solamente estamos regalando ilusión a alguien, sino que estamos ensayando y practicando nosotros mismos para convertirnos en mejores magos. En sus propias palabras: “Cada vez que haces magia te vuelves un poquito mejor. Si aprovechas esos pequeños momentos que se te ofrecen diariamente para hacer un juego, estarás creando un pequeño show, y todo eso te hará mejorar“.
Otro de los aspectos psicológicos que apuntó fue el de transmitir energía visualmente, de manera que podamos convertir un efecto de magia de cerca en un gran efecto de escenario, y puso como ejemplo de maestría en este hecho a Juan Tamariz (todos lo habréis visto actuar en escenario delante de cientos de personas y consigue precisamente eso). Y de nuevo recurrió al maestro y sus “Cinco Puntos Mágicos” cuando habló de captar la energía y la atención de todo el público, sin dejarse un solo rincón. Busca a los espectadores que están distraídos o que parece que han desconectado del juego y los vuelve a reinsertar en el espectáculo. Para ello realizó un pequeño efecto en el que al enrollar un billete sobre una carta podía llenar el hueco con agua, hacerla desaparecer y después volver a producirla. La ejecución era simple, el efecto tal vez no fuera el más grandioso, pero desde luego la actitud en escena fue una auténtica lección de cómo atraer y mantener la atención de todos y cada uno de los espectadores. Además de ello habló de la magia como terapia, como catalizador del ánimo y el significado de ésta como metáfora visible, algo a lo que se refirió constantemente durante la conferencia. Cabe también destacar un consejo que dio en breves pero concisas palabras: “A veces hacemos la magia demasiado complicada”. McBride nos recordó que la magia es para el espectador y, si hacemos pases complicados por encima de nuestras posibilidades, estaremos más pendientes de la técnica, es decir, de nosotros mismos, que del espectador. Por eso recomendó trabajar los efectos con un nivel de técnica que podamos ejecutar casi mecánicamente y así poder entregarnos al 100% al espectador.
En cuanto a efectos visuales, por supuesto hay que destacar su versión del “Bastón Bailarín”, con un método sencillo y sobre todo atractivo que pudimos disfrutar en la gala del sábado noche. Pero, sin duda, una de las cosas que más ansiaba ver el público de magos asistente era la manipulación de cartas de este fenómeno con patas. Primero dio unos cuantos ejemplos como sus “Cartas desde la boca”, haciendo lo que cariñosamente llamó un “empalme en la boca”. Dio también unos consejos para producción de cartas e hizo gala de su maestría a la hora de lanzarlas con su ingenioso y personal sistema, algo que le valió un buen Premio Guiness. Aunque, por descontado, una de las cosas que puso seña de inconfundible identidad al congreso fue el “new fire”: el confeti. Creo que todos los magos que asistieron a Almussafes recordarán a McBride a partir de ahora cada vez que vean o utilicen confeti. Sus bromas se convirtieron en un “running gag” durante todo el fin de semana, y algunos aún sufrimos los efectos… En la gala de close-up todos los participantes arrojaron un puñado de confeti al aire durante su actuación. El presentador, Aldo Colombini, quedó un poco extrañado por este gesto y preguntó a McBride, que se encotraba entre el público, qué era eso, porque él no había asistido a la conferencia. El americano repitió el gesto de lanzar confeti pero sin lanzar nada a lo que añadió: “Invisible confeti is the new confeti” [“El confeti invisible es el nuevo confeti”]. Un chiste que fuera de contexto suena extraño, pero que provocó las carcajadas a todos los que vivimos la “era confeti”. Aclarar que la conferencia fue la misma que dio en el nacional de Barakaldo, y aunque en el nacional insistió aún más en este asunto, parece ser que en aquella ocasión no caló tanto entre el público como en Almussafes, donde en cualquier momento del almuerzo la gente recortaba los manteles de papel para lanzar puñados de confeti al aire. “Cualquier efecto es mucho mejor con confeti. Preguntadle a cualquiera… excepto a los de la limpieza” [Jeff McBride].
También aderezó su conferencia con unos puntos de humor dignos del mejor cómico: “Puedes reconocer a alguien que usa loops porque siempre los está buscando” (mientras se restriega la cara y los brazos dándose suaves pellizcos por todo el cuerpo). Tras comentar lo tedioso de la espera en el aeropuerto nos desveló su secreto para embarcar el primero. Cogió un jersey y lo enrolló como un capazo, lo agarró entre sus brazos y se puso a mecerlo, y entonces surgió el milagro: el llanto de un niño empezó a sonar e incluso una pequeña manita asomaba de entre los pliegues del suéter. Ante la intriga del público sobre cómo conseguía hacer ese sonido tan real, McBride contó el secreto: “Todos sabéis hacer este sonido… lo que pasa es que lo habéis olvidado”. El mismo efecto se prolongaba en el interior del avión: decía el artista que no hay nada más molesto en un avión que el llanto de un bebé, así que el cogía su bebé invisible y lo paseaba por todo el avión hasta que, llegado un momento, abría un compartimiento superior para el equipaje de mano y encerraba allí al “bebé”. Un gesto tremendamente cómico sobre todo si nos imaginamos la situación real. Debe de ser toda una aventura compartir vuelo con el bueno de Jeff…
El conferenciante también nos invitó a visitar su escuela de magia en Las Vegas (“McBride’s Magic & Mystery School”), donde se reúnen grandes magos como su maestro Eugene Burger, Max Maven y grandes aficionados a la magia que asisten allí para aprender. Tal y como hiciera en Barakaldo pasó entre el público unas hojas para que la gente escribiera su correo electrónico y así recibir gratuitamente noticias, consejos, ideas mágicas… de parte de la escuela. Terminó con el paralelismo entre la magia y la medicina. Comentó los casos de los chamanes de tribus que cuentan con varios tipos de medicina: música que te hace sentir mejor, bailes que te ayudan a sanar, alimentos que mejoran tus problemas de salud… Basándonos en esto, concluía McBride: “Todo aquello que haga que la gente olvide el dolor es medicina, por eso la magia es medicina“.
Para terminar, quiero plasmar aquí la frase final de la conferencia. Después de todo un ensayo sobre filosofía y actitud en la magia, Jeff McBride concluyó con lo que bien podría ser el título de su conferencia: “Use your magic to make the world a better place” [“Utilizad vuestra magia para hacer del mundo un lugar mejor”].
Toda una lección que no debe ser olvidada. Y, por supuesto, toda la conferencia traducida a la perfección de la mano de Fernando, que vino desde Barcelona, y al que ya había tenido el gusto de conocer hace un par de meses en el VII Memorial Arturo de Ascanio celebrado en Madrid. Según me dijo directamente, tuvo la oportunidad de compartir grandes momentos con el norteamericano, que durante todo el fin de semana hizo gala de un trato exquisito a nivel personal y de una cercanía fantástica. Bravo por los dos [Confeti].
Así que, después de tan agradable sabor de boca, algunos decidimos no estropearlo y cenamos lo justito (…), de modo que pudimos llegar con tiempo de sobra a la Gran Gala Inaugural (no se puede decir que estuviéramos lejos; es una de las cosas geniales de Almussafes, todo queda muy cerca de todo). A la entrada al teatro pudimos charlar unos minutos con el conferenciante que tanto había animado la tarde y de paso nos retratamos con él e intercambiamos un par de jueguecillos (es que este hombre nunca descansa…). [En los últimos congresos y números de concurso, varios son los magos que han comentado cómo parece ser casi obligatorio realizar un juego enrevesado y terminar con la baraja ordenada. Parece ser que esta visión ha traspasado fronteras y no sólo lo piensan los magos locales, sino que el propio Jeff McBride nos hizo mención de este asunto: “Los cartomagos españoles siempre acaban con la baraja ordenada. Es como si la baraja fuera una chica, pasaran una noche pasional revoloteando por doquier y al final… la muchacha fuera virgen”. Todo esto después de recalcar en repetidas ocasiones su admiración por el nivel cartomágico español y su alegría de estar en España para poder disfrutar de él, tal y como hizo con un juego que le presentó Carlos Vinuesa y que dejó a McBride realmente encantado]. Y justo entonces fue cuando corrimos a nuestras butacas para ver el espectáculo. Abrió como artista invitada Lolita Torres, con su número de ventriloquía bien ejecutado y en compañía de sus Curro, Bruno, Era (que era una monada, por cierto, y que ¡movía la boca a la vez que hablaba! Mágico, sin duda) y su Monito, con el que también realizó un efecto mágico. Un número con mucha interacción con el público y que también tuvo sus “running gags” que duraron hasta el domingo [Confeti]. Pero lo mejor estaba por llegar: el cada día más grande Mag Lari. Comenzó, acompañado de Vivaldi y con mucho humor, con unas grandes ilusiones que le sirvieron para presentar a su ayudante Pol (el cual tuvo que pasar las típicas penurias de “partenaire”…). Prosiguió con una lección de papel roto y recompuesto, explicando al detalle cómo doblar el papel en acordeón y desencadenando auténticas carcajadas (excepto para los de Benifaió, que no lo entendieron… ¿he dicho ya que hubo running gags en el congreso?); siguió al pie de la letra la regla de McBride del “new fire”, con lo que arrancó al americano unos enormes aplausos y risas (que se veían desde todo el patio de butacas, ya que Jeff levantaba las manos por encima de su cabeza para que todo el mundo fuera conciente de lo bien que se lo estaba pasando), y realizó el clásico efecto con el reloj de la espectadora a ritmo de la pieza infantil “Veo, veo”, que hizo que el público se sintiera aún de mejor humor (sobre todo viendo bailar a Mag Lari, claro) [Confeti].
A partir de aquí el artista confesó su pasión por los musicales (tampoco es que fuera un secreto), algo que dejó bien patente durante todo el show. Ejecutó bellamente “Le leche en el periódico” mientras sonaba la versión de Robbie Williams del tema “Have you met Miss Jones”, volvimos a la infancia al escuchar “David el Gnomo” mientras hacía desaparecer a su cada vez más diminuto ayudante y nos deleitó con el “Hairspray” por Nikki Blonsky de “Good morning Baltimore”, su personal versión influida por la crisis con ayudante impromptu de la “Caja de espadas”. Para finalizar, se despidió con el popular “Metamorfosis” al más puro estilo “Beatles” y su “Yellow submarine” incluido. Como no podía ser de otra manera, Mag Lari hizo gala de una presencia y estilo únicos en el escenario, con un humor que llegaba hasta el más profundo de los rincones del teatro y que no dejó a nadie indiferente. Su sentido del ritmo, su manera de moverse y su forma de comunicar con el público llenaron el teatro de una sensación fantástica que todo el mundo comentaría en los días siguientes. De nuevo, tuvo grandes perlas que perduraron como bromas recurrentes durante todo el congreso. Un espectáculo fabuloso [Confeti].
Y después de la gala llegaba el momento del desparrame por los bares. Claro, con las ganas que había de magia cualquiera se lo perdía. Básicamente hubo dos centros neurálgicos de magia, risas y fiesta en Almussafes, los pubs “Magenta” y “Cabala”, ambos llenos a reventar hasta la hora de cierre. Ya que a Toni Rodríguez y a Tony Urdangarín nos costó encontrarlos [Confeti], nos limitamos a disfrutar de los más esperados por el que suscribe, mis amigos Pablo Poza y Carlos Vinuesa.
Os puedo asegurar que no faltó un minuto de risa entre estos genios, que pasaron de mesa en mesa y tiro porque me toca llenando de magia el bar y sorprendiendo y divirtiendo a todo lo que se movía por allí (profanos, magos e incluso magos que se hacían pasar por profanos…) [Confeti]. Mientras tanto, cada mago hacía, comentaba y respiraba magia en su rincón, un ambiente muy acogedor cuando te presentas en un congreso (y es que a veces se nos olvida hacernos magia entre nosotros). Casi en cada mesa podía verse a un grupito analizando algún movimiento, ensayando alguna técnica, discutiendo sobre algún efecto… Fue una noche muy completa y, a pesar de dilatarse hasta tarde, no se hizo larga en absoluto [Confeti].
Al día siguiente completito desayuno en el hotel y corriendo a la feria mágica, porque llegábamos con el tiempo justito. Había que darse una buena vuelta por allí, en realidad más de una, porque estaba muy bien montada y había gran cantidad de stands, y la verdad es que, independientemente de lo que cada comerciante vendiera, la feria mágica de los congresos siempre es un lugar de encuentro para codearse con los amigos y charlar con el resto de magos (amén de para llevarse algún que otro caprichito, ¿para qué negarlo?), como en el caso de Mag Lari, que no paró de hacerse fotos con todo el que se lo pedía. Así que nosotros no podíamos ser menos, claro [Confeti]. 
De modo que tras la primera vuelta de reconocimiento por la feria pasamos a sentarnos para lo que sería la segunda conferencia del evento, a cargo del italiano Aldo Colombini [Confeti]. Llegados a este punto, debo decir que este señor sigue demostrando cada día por qué es uno de los magos más divertidos del mundo. El público no paró de reír ni un solo momento y el artista le sacó punta a todo, empezando por sí mismo, claro. Nos presentó a su esposa, Rachel Colombini (de quien sacó partido para un montón de bromas durante todo el congreso), y que también hizo algunos efectos, como la típìca predicción con diferentes bolsas de papel y carta elegida por el espectador, o “Elimination”, otra predicción con varios espectadores y con un método tremendamente sencillo pero efectivo (en este punto cabe destacar que, puesto que nuestro traductor Fernando no se encontraba disponible por estar atendiendo a Jeff McBride, el público no anglo-parlante no pudo disfrutar de una traducción muy digna, aunque hubo quien lo intentó…) [Confeti]. Aldo Colombini continuó con su versión de un clásico de las cuerdas (sin faltar el chiste de “Cómo matar un clásico”), una ejecución sencilla, elegante y muy engañosa de un efecto que nunca pasará de moda. Pasó después a la variación del “Five Cards Mistery” de Frank García, con un manejo limpio y sin complicaciones, como suele ser habitual en este artista, y continuó con una descarada pero fantástica “aplicación de dada en segunda”. Nos maravilló de nuevo con su “Paramount”, en el que una carta firmada por un espectador es duplicada exactamente y, por último, Colombini terminó su conferencia con el musical y ya mítico “Cone-tact”, su versión del clásico “La bola y el cono”, en el que exhibe una suavidad de movimientos digna de alabanza, y que personalmente me parece precioso. En resumen, una gran conferencia, desde luego [Confeti].
A la salida se encontraba Alex-Andre, que con el tentador nombre de “Coged una carta” montó un espectáculo de magia de cerca que reunió a tal número de personas a la entrada del pabellón que apenas podíamos entrar o salir, y el público quedó muy satisfecho [Confeti]. Después de tanto alboroto aún hubo tiempo de sentarse tranquilamente en grupitos discretos para seguir haciendo y discutiendo sobre magia, pero no había nadie a quien no se le hubiera abierto el apetito, porque nos esperaba una paella de honor que desde tempranas horas iba llamando con su aroma a todos los asistentes. Así no había quien se resistiese, lógico y normal por otra parte [Confeti].
A las afueras del pabellón se había habilitado una barra para tomar un refrigero y disfrutar del día tan soleado que hacía. Así que con un par de refrescos y un aperitivo nos sentamos en las escaleras del teatro para hacer tiempo hasta que los maestros valencianos terminaran la paella. Por allí rondaban un par de magos jovencitos haciendo magia a chavales aún más jovencitos. Niños del pueblo que tenían la suerte de encontrar por sus calles a magos dispuestos a ilusionarles a cambio de sus aplausos y sus caras de ilusión. ¡Cuánto hubiéramos deseado de pequeños haber tenido la suerte de que nuestra ciudad se inundara de magos una vez el año! Y como alguno que otro también tiene parte de niño, Letang llamó a uno de ellos para que le hiciera un juego. El mago, Vicent Ginés, iba ataviado con una bata de médico y una mascarilla, y comentó que iba a participar en el concurso de street magic con un personaje bastante particular, un mago que ha llegado a enfermar con la magia. Así que Letang le habló del maravilloso número de Gastón que pudimos ver en la XX edición de Magialdia en Vitoria el año pasado, porque seguro que le gustaría [Confeti].
Llegado el momento tomamos asiento en el Parque de las Palmeras para empezar con el aperitivo justo antes de disponernos a hacer cola para que nos sirvieran una buena ración (o varias, que también las hubo) de paella. Riquísima, ¿qué otra cosa se podría decir? Por mi parte, disfruté de la mesa en compañía de Pablo Poza, Carlos Vinuesa, Fernando Letang, José Luis Varó, Ángel Valera (quien nos ha preparado una buena para la segunda edición de su Alicante Mágico), Leyre Pedrol, José Luis “STANDmj” y Pedro Bryce, con quien compartí hasta el hartazgo un recurrente “As, dos, tres, cuatro y cinco” que viene ya de lejos. Una de las cosas geniales es que, como he comentado ya, la magia no faltó en ningún rincón. Entre plato y plato, apartando los vasos para hacer hueco, entre chiste y chiste, entre mesas y de mesa en mesa, la magia se extendía como una invasión por todo el parque. Mención especial merece el buen rato que hizo pasar McBride a todo el que se acercó en grupo para hacer de las suyas a base de juegos y bromas. Y es que este hombre es una estrella, vaya donde vaya [Confeti].
Rápidamente nos fuimos a bajar la comida con un cafelito al pub “Magenta” y enseguida de vuelta al pabellón donde tendría lugar la gala de close-up, presentada por el siempre genial Aldo Colombini: “(…) ¿Qué hace un italiano casado con una inglesa presentando una gala en español? (…)” [Confeti].
Sirvió como apertura el ganador del concurso de la última edición, Imanol. He de decir que comenzó con un efecto fuerte y muy potente con cambio de color incluido; continuó con una rutina de transposición y collectors y, aunque tuvo algunos pequeños problemas, supo manejar al público y salir airoso y muy digno del incidente, con tranquilidad y buena presencia y puesta en escena, ganándose por ello un enorme aplauso [Confeti]. A continuación actuó Rachel Colombini, con un test de libro muy directo y a la que merece destacar su “homenaje” a la famosa rutina de cubiletes del italiano, con una versión muy colorida y de bello final [Confeti].
Citando a los sabios: “Si no hay nada bueno que decir es mejor no decir nada”. Así pues, del argentino Bodie Blake no hablaremos [Confeti]. Afortunadamente, el bueno del presentador reenganchó con el público a base de bromas para magos, como la desternillante desaparición del FP (con otro FP) y una cómica versión del “Siempre seis” que terminó de desatar las carcajadas entre el respetable [Confeti].
Lo que vino después fue absolutamente fantástico. Juan Luis Rubiales salió a la palestra para hacer su maravillosa rutina de navajas a la que seguiría la ya clásica rutina de las sotas de la baraja española (por supuesto). Qué manejos… qué suavidad… qué delicia… Eso es dejar al público boquiabierto [Confeti]. Claro que el último actuante de la tarde estuvo a la altura sin problemas; sustituyendo a su hermano Román García, recién estrenado en la paternidad (¡Confetis de enhorabuenas!), Kiko Pastur llegó para mostrarnos una versión muy personal y poética del “Reflejos” del gran Pepe Carroll. El gallego destila filosofía y emociones por todos los poros de su piel cuando hace magia, comunica sensaciones fantásticas en la ejecución de los efectos, y esta vez lo demostró con creces. Terminó con sus “Ases a través del espejo” [Confeti], y el final podéis imaginar que fue maravilloso, y haréis bien.
La tarde prometía ser densa por lo que seguía a continuación, y es que la conferencia de Rubiales nos tenía a todos expectantes. Presentó una variación de la “baraja invisible” (nada que ver con la clásica), un maravilloso efecto de coincidencia de cartas elegidas con la numeración de un billete prestado, su mimado hasta el detalle “Olvida y recuerda” y para finalizar su versión de “La carta general”. La cantidad de sutilezas de todos y cada uno de los efectos convirtieron la conferencia en una lección magistral de psicología y magia [Confeti], y debo decir que aún habiéndose pasado del límite de tiempo no se hizo larga, casi al contrario. Si tenéis oportunidad de verla no os la perdáis, porque os arrepentiríais, os lo aseguro.
Al salir del pabellón aprovechamos para tomar un tentempié y nos dirigimos al teatro, donde tendría lugar la Gran Gala Internacional. Aunque no le guste hacerlo, al final nuestro querido amigo Luis La Font dio el pistoletazo de salida como mejor sabe, y dio comienzo la gala, presentada por el monologuista Toni Rodríguez. El público no paró de reír entre número y número. Lo de este hombre no es normal, cuando saca su vena gaditana más pura no hay quien se mantenga en el sitio, todo un fenómeno [Confeti]. El primer actuante fue Magic Andreu, ataviado con algún tipo de extraño y elegante traje de época y que, con su extravagante humor, como siempre, hizo pasar un buen rato a todos (incluso al espectador, aunque no lo parezca), como en los buenos tiempos. Como guinda a su número acabó con la producción de su propio nieto, algo que resultó bastante emotivo [Confeti]. Le siguió Andy González, que presentó su ya clásica rutina de manipulación de CD’s a un ritmo trepidante y después su característico y musical (nunca mejor dicho) número. No diré nada más para quien no lo haya visto porque sería desvelar la identidad del asesino en una película de misterio, pero merece la pena decir que es un número muy mágico, con una puesta en escena fantástica y la imagen final preciosa y muy cuidada a la par que elegante [Confeti]. El primer artista de fuera de nuestras fronteras resultó ser Aldo Colombini, del cual, después de sus muestras de genialidad, no sabíamos muy bien qué esperar. Pero fue in crescendo; de gags cada vez mejores a mejor magia en cada efecto. Mención especial el divertidísimo y mágico “Siempre seis”, distinto al que presentó en la gala de close-up, el desternillante cambio de color de los pañuelos, y finalmente, ayudado por su esposa Rachel, una rutina de aros chinos muy bonita y mágica [Confeti]. Y mientras tanto, Toni Rodríguez seguía contándonos sus múltiples vidas… Andrely, desde Brasil, fue el encargado de seguir con la magia, llegando a producir hasta seis palomas (ya lo dicen los clásicos, “siempre seis”…) y de forma muy limpia, he de añadir. Un número muy bien ejecutado técnicamente, desde luego [Confeti].
Y llegó el momento de la gran estrella del congreso: Jeff McBride. Asistido puntualmente y cuando era necesario por Fernando, el traductor, que estuvo pendiente de todo [Confeti], la estrella abrió con su más que popular número de máscaras con una fuerza impresionante. Del público sacó a uno de los magos más jóvenes que asistieron a Almussafes para hacer su versión de “El sueño del avaro”, y no solamente le dio juego, sino que supo exprimirlo al máximo consiguiendo transmitir sensaciones al público hasta que explotaron en aplausos. Algo más calmado y espiritual fue el efecto de los “Tazones japoneses”, pero consiguió igualmente propagar la energía que emanaba a todo el teatro. Por último, quiso deleitarnos con una maravilla de número. La filosofía de McBride está patente en cada uno de sus efectos, y en éste lo anunció así expresamente: “(…) Las Vegas es la ciudad con más luz del mundo, y allá donde hay luz, hay magia (…)”. De esta manera presentó su increíble “Illumination”; quien no haya visto a este artista en directo no se hace a la idea de la cantidad de emociones que surgen de él y que llegan desde el escenario. El teatro se llena con la magia y no sólo con los efectos, sino con su energía, como bien decía en la conferencia, con la energía que consigue transmitir a todo y a todos. Fue un número tremendamente bonito, y la sensación final sencillamente indescriptible [Confeti].
Mientras muchos acudieron a la gran cena de gala, y por otro lado tenía lugar el segundo pase del espectáculo exclusivamente para público, nosotros fuimos del teatro a “otra cena” (mención a Christian Miró por esas cervezas, ¡un abrazo monstruo!) Aquí el gran La Font nos brindó, además de una foto para el recuerdo [Confeti], el camino hacia el catering post-show.
Aunque llegamos un poco tarde nos hicimos fuertes en la mesa, y puedo asegurar que estaba todo delicioso (mención especial también para Adela, que nos trató como de la familia ofreciéndonos todo lo que necesitáramos). De hecho, hicieron falta más de un par de tragos para bajar la cena… [Confeti]. Y a ello fuimos a los bares, a disfrutar de unos tragos mientras los monstruos y amigos hacían magia por doquier. Al entrar al “Magenta” parecía que el ambiente estaba más tranquilo que la noche anterior, pero según empezaron uno en cada mesa, la gente se fue juntando y llamando a sus amigos para que vieran más y más magia. Esta vez fue aún más intenso que la noche anterior, más magia, más horas, más gente. Y por supuesto más risas [Confeti]. Una vez en el “Cabala” me senté a la mesa con Woody Aragón y compañía a disfrutar de una buena conversación de magia y risas con una gran jarra de mojitos, y nos dieron las mil. Y es que el tiempo vuela cuando lo pasas tan bien [Confeti]. Pero cuando pensábamos que la noche no daba más de sí, aún hubo un reducto de magos que, cual galos rodeados de romanos, aguantamos la lucha hasta el final, y todavía nos mantuvimos en pie sin hacer nada concreto, simplemente pasándolo bien en compañía unos de otros, durante más de una hora [Confeti].
Se acercaba el final, y el domingo nos levantamos con mucho sueño pero muy buen sabor de boca. El fin de semana había prometido mucho, y había cumplido, desde luego. Pero aún nos quedaban cosas por disfrutar. Después de un apurado desayuno en el hotel [Confeti] nos dirigimos al pabellón, donde tendría lugar la conferencia de Bodie Blake. (sin comentarios...) .Durante la feria mágica apuramos todos un poco más nuestros bolsillos y se pudieron ver regalos a diestro y siniestro en muchas de las casetas.
De ahí a ver el concurso de street magic (en el que La Varita Mágica “colaboró un poquito”), que contó con un gran nivel en todos los participantes y repartió buenas dosis de magia entre todo el público, con el parque lleno de grupos más grandes o más pequeños de espectadores. Y como la conferencia y el concurso se solaparon parcialmente, al final ganó la batalla el concurso, aunque la conferencia tuvo su público, probablemente el que no asistió a la gala del día anterior… [Confeti]. Lo cierto es que Luis La Font andaba ya algo inquieto, como la Dama del Gran Arturo, y es que finalmente tocaba el acto de clausura del congreso. Este año la gala contaba con una presentadora que, nada más encadenar tres palabras, nos dimos cuenta de que era una profesional del medio. Locutora de radio o presentadora de televisión, conseguía darle mucha serenidad a un acto que por tradición se había convertido en una reunión de colegas con un maestro de ceremonias. Y, no nos engañemos, todos estábamos esperando a que La Font se arrancara y la ceremonia de clausura tomara su tinte habitual, y así fue. Con su genial desparpajo La Font iba llamando a todos los artistas y demás colaboradores del evento, entremezclado con las puntas lanzadas a Charly, otro clásico de Almussafes, y todo ello siendo observado por un alcalde que, pese a que algunos lugareños calificaban de reservado y acatado, estaba disfrutando como un enano de aquel ambiente tan distendido. Y ahora sí, con las autoridades del Ayuntamiento con el Excmo. Señor Alcalde de Almussafes Don Albert Girona como principal, lo primero que tuvo lugar fue la mención especial para Bernardo de las Heras, “Beherman”, como Mago de Honor 2009 [Confeti]. A continuación se procedió a la entrega de premios del concurso de street magic, que recayeron en:
- 1er Premio: Nuel. [Confeti]
- 2º Premio: Mago J. [Confeti]
- 3er Premio: Dalvi. [Confeti]
Con gran alegría fueron recogiendo su premio cada uno de los afortunados, hasta que Beherman dedicó unas palabras con una emoción y un cariño admirables. Lo cierto es que, para los que estuvimos allí, aunque fue tan sólo un momento, fue realmente emotivo [Confeti].
Y ya únicamente quedaba despedir y agradecer su labor a todos y cada uno de los artistas que habían participado en el XVII Encuentro Internacional de Magos de Almussafes 2009, incluido por supuesto todo el personal de la organización, los técnicos y todos los que ayudaron de alguna manera a que éste fuera un congreso mucho más que memorable para todos [Confeti]. Lo sentí mucho por La Font, que no le gusta estar presente en estos jaleos… ¡pero para no gustarle lo hace de maravilla!
Así que, sin más que añadir al evento, sólo queda desde aquí dar las gracias y la enhorabuena a todo el personal de la A.V.I., por haber hecho un trabajo tan extraordinario, y muy especialmente a Luis La Font, porque sin él esto no hubiera sido posible, y porque nos hizo sentir como en casa a todos los que estuvimos allí. Es un gran hombre, que sabe estar en los detalles y darle importancia a lo que realmente la tiene, las personas. Para que quede bien plasmado por escrito, Luis, GRACIAS y ENHORABUENA [Confeti].
Y tocaba emprender el camino de regreso. Por desgracia no había tiempo para quedarse a la gala para público que tendría lugar por la tarde, pero nos consta que fue fantástica, así que felicidades a todos los que participaron en ella [Confeti]. Durante el camino de vuelta a casa tuvimos grandes no, enormes momentos de risa en el coche y una parada para comer absolutamente grandiosa, donde nuevo la risa fue la protagonista, sin faltar la magia, claro. A la altura de Requena decidimos parar en un restaurante llamado "La Pinada", un sitio que recomiendo encarecidamente a todo el que tenga la oportunidad de ir. Comimos un arroz meloso con carabineros, unos secretos de cerdo y un combinado de carne, además de unos postres que quitaban el sentido, y es que estaba todo absolutamente delicioso, con una presentación bien cuidada y a un precio razonable. Durante la comida no hicimos más que reír, contar chistes, hacer nuestras bromas, quedarnos con el personal que inmediatamente quisieron formar parte de ese buen rato y nosotros lo agradecimos y, por último, como no, un poquito de magia. De verdad, no dejéis de ir a este sitio (www.lapinadarequena.com) si tenéis oportunidad, porque es fantástico, se come de maravilla y el trato de todo el pesonal es magnífico. ¡Gracias a todos los encargados de hacernos pasar tan buen rato en "La Pinada"!
Nos vemos en la próxima, espero…
miércoles, 11 de marzo de 2009
X Encuentro de Magos Florences Gili en Tamarite de Litera 2009

Comienza el viaje el pasado viernes 6 de marzo a eso de las 16:00 en Madrid, desde donde Carlos, Gilbert, Pablo, Germán (al volante) y yo partimos hacia Tamarite de Litera, al encuentro mágico más íntimo para los magos, que cumplía ya diez añitos. Salvo un par de frenazos sin importancia llegamos a la primera parada para repostar (nosotros, el coche repostó a la segunda), donde el bueno de Gilbert tiró de malas artes para sacarse una merienda gratis (es lo que tiene apostar, señor camarero). Y tras unas cuantas ventiscas por el camino llegamos al pueblo que nos vería agotarnos durante todo el fin de semana. Allí nos juntamos con Germán (el autor de la foto, gracias, by the way), Álvaro, el Comando Maño al completo (ya oficial, con camisetas y todo), y hasta el propio Fernando “Figura” Figueras, que traía a Iryna de acompañante (o eso pensaba él, porque si desaparecía, desaparecía).
Tras la cena (es decir, bocata y caña) empezó la magia: gala de cerca presentada por Amílcar y ejecutada por las manos de Joaquín Matas. Grande, fantástico, aclamado por el público y por los magos, dejó gran sabor de boca. Y ahí empezó el desfase: Estudio 81, Jaima, los Cuatro Gatos… De bar en bar y tiro porque me toca venga a magias y a magias, con los de siempre dándolo todo. El gran dúo de moda, Pablo Poza y Carlos Vinuesa, se marcaron unas rutinas para dos, “de ésas improvisadas”, que tan boquiabiertos dejan a los incautos espectadores. Y después de magia tranquila, a desfogarse, a desbrozarse, a la magia gamberra del disco-pub más concurrido del pueblo. Reencuentros, copas, cervezas, fantas, invitaciones, autógrafos, recuerdos, promesas y mucho buen rollo entre la gente, que se vuelca a lo grande con la magia una vez al año. Después de unas cuantas horas había que irse a dormir, que por la mañana teníamos conferencia bien tempranito (cuando te acuestas casi al amanecer, cualquier hora del día es demasiado pronto para levantarse).
La Fonda y por la mañana (o mediodía), desayuno con cerveza para quitar el cansancio (algunos decían la resaca), paseo por la feria mágica, conferencias y al restaurante a comer. Tuve el honor y el placer de conocer a Chéchare y Pepín, “Les Rubitos”, con los que disfruté de lo lindo más tarde en su espectáculo. Gente de la de verdad, de la sincera, de la que te hace respirar tranquilez y pacidad, amiguismo y sincería. Tras una larga pero amena espera pudimos deleitar la carnaza, y corriendo a ver al señor, al capo, Manolo Talman, que de nuevo volvió a dejarnos a cuadros con sus efectos. Llegó la tarde, el ocaso, y lo recibimos a lo almogávar: Les Rubitos entraron en acción. Su música, su humor, sus malabares, su artesanía, su puesta en escena, su estética, su buen hacer, todo su arte durante más de hora y media entre gaitas, dulzainas, mazas, contact y fuego. Emoción y auténtica maravilla fue lo que sentí con este par de genios que desde entonces están para mí en lo más alto (gracias, chicos). La delicia de niños y adultos, de magos y público, de todo el pueblo entero. No dejéis de verlos, porque son enormes (www.lesrubitos.com).
Y después a la gran gala, conducida por Migue, con su maestría, su humor y su camisa, supo darle ritmo a lo que se avecinaba: Serjo, Félix, Mirko y James Garibo. Escapismo, manipulación, cartomagia, grandes ilusiones y emociones. Así es esto, así es la magia. Y para poner el broche final al día fuerte, la pedazo de cena (¡con carnaza!) y despedida. Por allí andaba Avner, entre otros (lástima no haber podido saludarlo de nuevo). Compartiendo mesa con Carlos, Poza, Talman, Germán(es), Gilbert, Álvaro y Fer y sombra escapista (a ratos ambos dos), y mucha gente más. Una cena interesante, sin duda, con magia, enseñanzas y aprendiduras (gracias, Manolo). Y cuando salimos, salvo los señores conductores que muy responsablemente supieron retirarse a descansar junto con alguno más, todos víctimas del cansancio, de nuevo a lo gamberro, a montarla, a liarla parda en plata, vamos. De sitio en sitio, hungarito y otro garito (gracias, Carlos y Poza), allí nos vimos todos, de magia en magia, cervezas, retratos (gracias, Irina), fantas (sobre todo, gracias, Pablo), futbolín, Cadillac & Dinosaurs (gracias, Fer) y chupitos (gracias, Cris). Y aunque la cabeza va deprisa, el cuerpo se cansa, y había que descansar de nuevo, porque de nuevo tocaba madrugar.
El domingo conferencia del capo, con sus magníficas putas ideas y sus jodidos métodos diabólicos. Algunos flipamos con el buen hacer del genio (qué se le va a hacer, al césar lo que es del césar). Y unas cuantas cacolas y algunos dígrafos más tarde, partimos de viaje de vuelta, con intento de foto fracasada incluido, el capo, el figura y yo. Muchas horas, pero buen repostaje en Mirasol, con un camarero que si no era de Zaragoza era del mismo centro de Zaragoza. Más enseñanzas, más aprendiduras, más risas, más críticas, más pullas, más de lo bueno y a casa.
Gracias a todos por un fin de semana cansado, intenso y brutal. Gracias a la gente de Tamarite, y gracias a los que estuvisteis ahí para foguearme. Incluso alguna noche pudo verse un cerco en la luna…
domingo, 1 de marzo de 2009
VII Memorial Arturo de Ascanio 2009

A medida que los congresistas (aunque el Memorial no es en sí mismo un congreso, usaré esta palabra porque siempre me ha parecido que aporta elegancia y distinción) íbamos llegando al recinto para registrarnos saludábamos a un montón de amigos de ésos que sólo ves de cuando en cuando, en congresos o festivales. Por lo que se pudo apreciar, una de las cosas que más ilusión generó en la mayor parte de la gente dentro del “pack del congresista” fue la conferencia del maestro Ascanio “Análisis de un juego 20 años después” (la cual pudimos disfrutar hace apenas unos meses en la SEI). Mientras se terminaban de instalar los distintos stands de la Feria Mágica y algunos tomábamos un buen cafelito para entrar en calor antes del comienzo, los concursantes terminaban de llegar y se comenzaban a escuchar las típicas frases como: “¿Estás nervioso?”, “¿Lo tienes todo listo?”, “¿En qué orden actuarán?”, etcétera, etcétera, etcétera, que tan nervioso me pondrían a mí personalmente en caso de verme en semejante tesitura.
Y tras la bienvenida a todos los congresistas, pistoletazo de salida al concurso, en el que pudimos ver, por orden de aparición, a los siguientes artistas:
1) Héctor Mancha (Madrid), rompiendo el hielo nunca mejor dicho y compartiendo con todo el personal las maravillas de su sombrero mágico.
2) Ricardo Vizcarra (Barcelona), quien realizó una serie de viajes con monedas muy directos y visuales.
3) José Castiñeiras (Oviedo), que encendió una vez más la llama de la ilusión con sus monedas a través de la manga (y a la carta).
4) Javi Santos (Madrid), con un homenaje muy personal a la magia de los espejos y uno de sus elementos favoritos, los dados.
5) David Redondo (Madrid), mostrando las peculiaridades de una copa de cristal con propiedades muy mágicas.
6) Kiko Pastur (Coruña), que aunque recurrió también a un homenaje a “Alicia a través del espejo”, lo hizo de una manera muy diferente, con cartas firmadas y un bello Suit Apparition.
7) Carlos Vinuesa (Madrid), recordando con su estilo personal a esos locos bajitos y la magia de la niñez.
8) Jaque (Madrid), quien deleitó con una rutina de apología y crítica simultánea del bello vicio y arte del juego.
A decir verdad, y ésta es una opinión colectiva, el concurso fue fabuloso. En primer lugar, por la altísima calidad de todos los números presentados, que sin duda merecían premio. En segundo lugar, porque hubo mucha originalidad en las puestas en escena. Y por último, porque pudo verse de todo: cartas, monedas, dados… Fue un concurso, ameno, variado, divertido, emotivo y original, sin duda alguna. Estoy seguro de que todos los miembros del jurado lo pasaron ciertamente mal a la hora de decidir, y no me hubiera gustado nada verme en su situación…
Después del concurso y con mucha menos tensión en el ambiente pudimos disfrutar de la conferencia de uno de los grandes genios de la magia actual, un auténtico gentleman del ilusionismo, el británico Guy Hollingworth. Como traductor tuvimos al más que versado Luis Gavilondo, que medió entre el público y el actuante. Hollingworth se extendió en detalle, para disfrute del personal, con su versión del clásico “Twisting the Aces”, así como unas cuantas recomendaciones para las “Cartas viajeras” y una bonita “Asamblea de Ases”. Finalmente cerró con su versión personal de “Carta al número” que, entre otras cosas, destaca por ser, en sus propias palabras, “muy limpia”. En resumen, Hollingworth dio una excelente conferencia con una gran cantidad de ideas que dejan bien claro por qué este señor es uno de los grandes de hoy en día. No en vano se agotaron todos los ejemplares de su libro “Engaños de Salón”, aunque quizá el precio también tuvo algo que ver…
En cuanto terminó la conferencia la “hora del bocata” reunió a todos los magos allí presentes alrededor de una larga mesa, y es que tanta y tan buena magia le abren el apetito a cualquiera. Y aunque hubo comida para todos, parecía que sería el último día para disfrutar de un buen aperitivo, porque apenas quedó nada de los aperitivos. Eso sí, había que tomarse un buen café al terminar para estar a la altura de la siguiente actividad: la entrevista al “invitado sorpresa”, Don Vicente Canuto (porque no merece un tratamiento menor, claro).
A modo de tertulia y en un plan informal, Armando y Miguel Gómez reunieron al autor de uno de los libros más carismáticos de la historia de la magia española para hablar con y sobre él. Esta entrevista tenía un doble objetivo: primero, dar a conocer a Vicente Canuto a los más jóvenes (mágicamente hablando); segundo, hacer un más que merecido homenaje a uno de los autores que más han contribuido a la evolución de nuestro arte en este país. Entre las intervenciones de Armando y Miguel y las preguntas de otros magos allí presentes se habló de los inicios de este maestro (¿quién no ha aprendido con su libro?) en el mundo de la magia, la dificultad de encontrar magos en Sevilla, las condiciones tan diferentes que había entonces para alguien que se inicia en el ilusionismo y otros asuntos variados. Una de las cosas que se resaltaron fue el cambio que produjo el libro en la concepción de la literatura mágica en nuestro país. La descripción detallada y exacta de técnicas, métodos, posiciones y otros factores hicieron de “Cartomagia Fundamental” un elemento básico e imprescindible en la biblioteca de todo mago que se precie aunque, según el propio autor, “(…) lo difícil no fue escribirlo, sino hacer el índice y resumir tantísimo material en un solo tomo (…)”.
Y después de que el maestro se tuviera que entablillar la mano de firmar tantísimos y tantísimos libros llegó el momento más esperado: la gala de magia de cerca precedida por… ¡la entrega de premios! Finalmente, los afortunados fueron:
- Premio Ascanio 2009: Javi Santos.
- Premio Páginas 2009: José Castiñeiras.
- Premio Magia Estudio al Reconocimiento por su Progreso y Trayectoria en Magia de Escena 2009: Carlos Vinuesa.
- Premio Magia Estudio al Reconocimiento por su Labor y Dedicación a la SEI de Madrid 2009: Mercedes Carrión.
Y como no podía ser de otra manera, los aplausos de alegría y celebración se unieron a los del comienzo de la gala de magia de cerca para recibir a los presentadores de tamaño evento: Miguel Ajo y José QueSoyYo. A ritmo de “Little green bag” y envueltos en confetti como viene siendo habitual, estos dos monstruos se quejaron abiertamente de que Manolo Talman no les enseñara a predecir el número premiado de la lotería, así que demostraron cuál fue su método para conseguirlo. A continuación, Henry Evans hizo gala de sus mágicas coincidencias y su personal manera de hacer magia, que por algo le valió un primer premio FISM en el año 2000. Puesto que por motivos de salud el gran Paco Rodas no pudo asistir al Memorial, se le dedicó un gran aplauso con los mejores deseos de recuperación, y en su lugar actuó Manuel Cuesta, que realizó la clásica rutina de monedas a través de la mesa de Slydini, jugó con el anillo de la espectadora y nos contó la triste historia de su amigo Charlie. Miguel Gómez hizo las delicias de todos los presentes homenajeando a Ascanio con su rutina sobre los “hados de la magia” y sus versiones de los ya míticos “Rito de Iniciación” y “Open Travellers”. Nuestros conocidos presentadores demostraron su compenetración mágica con su versión a dúo de los “Ases con Amor” del Gran Arturo y les siguió, de nuevo, el número ganador del Premio Ascanio 2009, Javi Santos. Como broche final y de excepción, Guy Hollingworth hizo de las suyas presentando una versión diferente a la mostrada en la conferencia de “Twisting the Aces”, así como “Cards Through the Jacket” y una preciosa exhibición de juego que terminaba con un “very fair Suit Apparition” y ordenación total de la baraja. Para finalizar, realizó su versión de “Carta Rota y Recompuesta”. Como podréis imaginar, los que no asististeis a esta edición del Memorial os perdisteis una gala de auténtico lujo.
Pero a pesar de que se habían terminado las “actividades oficiales” del día aún quedaba mucha magia por ver en el Hotel Express by Holiday Inn Rivas. Después de cenar se reunieron allí algunos de los personajes más aclamados de todo el Memorial y siguieron respirando, haciendo y repartiendo magia a los que nos dejamos caer por las cercanías.
A la mañana siguiente desayuno bien tempranito en el CERPA antes de empezar la segunda jornada, esta vez más corta y más relajada. Manuel Cuesta dio una conferencia/taller sobre magia con monedas, aunque en realidad se trataba de magia en general. Puso de manifiesto muchos de los problemas actuales en la magia, entre ellos el exceso de información y su abuso, lo cual lleva a la falta de interés, esfuerzo, dedicación y bagaje general. Con su estilo más personal y un total acierto, Manuel recordó los factores principales que debe contemplar la buena magia, en cuanto a lo vivido por el público, lo experimentado por el mago, la construcción de una rutina, el efecto, el principio de “Tensión y Distensión” (en el que no podía faltar su [nuestro] adorado Slydini), el ritmo y otros muchos puntos que hacen a un mago precisamente eso, un mago.
La última actividad fue la conferencia de Miguel Gómez. Al igual que en el caso de Manuel Cuesta y, dado que no es mi papel reproducirla aquí (y por supuesto no podría hacerlo), sólo la resumiré en lo siguiente: construcción de una rutina para transmitir desde el interior, con “acciones de magia real”. Y como ejemplos: “Open Travellers”, “Rito de Iniciación” y “Cards Across”. El resultado, como era de esperar, fue una conferencia intensa, detallada y tremendamente rica en teoría y construcción, como todo a lo que nos tiene acostumbrados este gigante de la magia.
No quedan muchas más cosas que decir, sin embargo no puedo acabar esta crónica sin dedicar unas líneas a ciertas personas. Desde aquí mi más sincera enhorabuena a todos los concursantes por lo bien que lo hicieron y lo que demostraron en el escenario, pero especialmente a Javi, a Carlos y al Casti, por ser tan grandes y increíbles como magos y por supuesto como personas. Y cómo no, gracias a todos los que estuvieron implicados en la organización por hacer de este VII Memorial Arturo de Ascanio una experiencia como tenía que ser, memorable.
Pero por supuestísimo, gracias a Michael Díaz, Poza, Carlos y Gilbert, compañeros de batallas, con quien he disfrutado al máximo de éste, de otros y de otros tantos eventos mágicos que vendrán. Gracias, chavales. Ah, y un abrazo muy muy fuerte a Paco Rodas, para que te recuperes pronto, que tengo ganas de verte otra vez. ¿Alguien da más?